El hermano Francisco, hombre del Espíritu

Para Francisco de Asís, la presencia del Espíritu en su vida, era una convicción de su camino como discípulo de Jesús. Él estaba convencido que, el Señor es quién le iluminaba lo que tenía que hacer… (Tes 14). La presencia activa del Espíritu la considera un don del Señor hacia su persona y el proyecto de la fraternidad. Para Francisco el Espíritu es quien preside la fraternidad de los hermanos menores, lo considera el ministro general de la Orden. Francisco era un hombre de intuición, por eso percibía la acción del Espíritu en su vida y en los hermanos, así como reconocer en la historia por donde van las mociones del Espíritu, también, ese mismo Espíritu llevaba a Francisco, a reconocer la presencia de Dios en cada criatura.

Es el Espíritu que mueve el corazón de Francisco cuando en sus inicios escuchó el evangelio y su vida fue sacudida, expresando que ese llamado a la misión es lo que quiere vivir (1C 22). Fray Tomas de Celano, hagiógrafo, cuando escribe sobre Francisco, dice que era un “invadido del espíritu de Dios”; otra expresión de Celano, es que Francisco es “conducido” por el Espíritu. También, dice que Francisco “se deja llevar del soplo del Espíritu, y perora bajo la inspiración de Dios con fervor, ingenio y dulzura» (2 Cel 191).” Solo el Espíritu nos hace audaces y libres, ante el clericalismo, el dogmatismo y la violencia autoritaria que está en la Iglesia. Francisco de Asís es habitado por el Espíritu, por eso se dejó conducir audazmente por Él, actuando con la libertad ante el modelo eclesial centrado en el poder jerárquico y jurídico, ante las propuestas bélicas de las cruzadas y la inquisición, en una sociedad e Iglesia estratificada en clases. Francisco es hombre Libre, hombre del Espíritu.

A continuación, presento una interpretación de los dones del Espíritu, desde las Admoniciones de Francisco.

FORTALEZA Adm 6

Consideremos todos los hermanos al buen pastor, que por salvar a sus ovejas sufrió la pasión de la cruz. Las ovejas del Señor le siguieron en la tribulación y la persecución, en la vergüenza y el hambre, en la enfermedad y la tentación, y en las demás cosas; y por esto recibieron del Señor la vida sempiterna. De donde es una gran vergüenza para nosotros, siervos de Dios, que los santos hicieron las obras y nosotros, recitándolas, queremos recibir gloria y honor.

CIENCIA Adm 7

Dice el Apóstol: La letra mata, pero el espíritu vivifica (2 Cor 3,6). Son matados por la letra aquellos que únicamente desean saber las palabras solas, para ser tenidos por más sabios entre los otros y poder adquirir grandes riquezas que dar a consanguíneos y amigos. Y son matados por la letra aquellos religiosos que no quieren seguir el espíritu de la divina letra, sino que desean más bien saber únicamente las palabras e interpretarlas para los otros. Y son vivificados por el espíritu de la divina letra aquellos que no atribuyen al cuerpo toda la letra que saben y desean saber, sino que, con la palabra y el ejemplo, la devuelven al altísimo Señor Dios, de quien es todo bien.

PIEDAD Adm 9

Dice el Señor: Amad a vuestros enemigos, [haced el bien a los que os odian, y orad por los que os persiguen y calumnian] (Mt 5,44). En efecto, ama de verdad a su enemigo aquel que no se duele de la injuria que le hace, sino que, por amor de Dios, se consume por el pecado del alma de su enemigo. Y muéstrele su amor con obras.

ENTENDIMIENTO Adm 12

Así se puede conocer si el siervo de Dios tiene el espíritu del Señor: si, cuando el Señor obra por medio de él algún bien, no por eso su carne se exalta, porque siempre es contraria a todo lo bueno, sino que, más bien, se tiene por más vil ante sus propios ojos y se estima menor que todos los otros hombres

SABIDURÍA. Adm. 5

Considera, oh hombre, en cuán grande excelencia te ha puesto el Señor Dios, porque te creó y formó a imagen de su amado Hijo según el cuerpo, y a su semejanza (cf. Gén 1,26) según el espíritu. Y todas las criaturas que hay bajo el cielo, de por sí, sirven, conocen y obedecen a su Creador mejor que tú. Y aun los demonios no lo crucificaron, sino que tú, con ellos, lo crucificaste y todavía lo crucificas deleitándote en vicios y pecados. ¿De qué, por consiguiente, puedes gloriarte? Pues, aunque fueras tan sutil y sabio que tuvieras toda la ciencia (cf. 1 Cor 13,2) y supieras interpretar todo género de lenguas (cf. 1 Cor 12,28) e investigar sutilmente las cosas celestiales, de ninguna de estas cosas puedes gloriarte; porque un solo demonio supo de las cosas celestiales y ahora sabe de las terrenas más que todos los hombres, aunque hubiera alguno que hubiese recibido del Señor un conocimiento especial de la suma sabiduría. De igual manera, aunque fueras más hermoso y más rico que todos, y aunque también hicieras maravillas, de modo que ahuyentaras a los demonios, todas estas cosas te son contrarias, y nada te pertenece, y no puedes en absoluto gloriarte en ellas; por el contrario, en esto podemos gloriarnos: en nuestras enfermedades (cf. 2 Cor 12,5) y en llevar a cuestas a diario la santa cruz de nuestro Señor Jesucristo (cf. Lc 14,27).

EL AMOR DE DIOS. Adm 25.

“Dichoso el siervo que tanto ama y respeta a su hermano cuando está lejos de él como cuando está con él, y no dice nada detrás de él que no pueda decir con caridad en su presencia.”

CONSEJO

Carta al hermano Leon

Hermano León, tu hermano Francisco te desea salud y paz. Así te digo, hijo mío, como una madre, que todo lo que hemos hablado en el camino, brevemente lo resumo y aconsejo en estas palabras, y si después tú necesitas venir a mí por consejo, pues así te aconsejo: Cualquiera que sea el modo que mejor te parezca de agradar al Señor Dios y seguir sus huellas y pobreza, hazlo con la bendición del Señor Dios y con mi obediencia. Y si te es necesario en cuanto a tu alma, para mayor consuelo tuyo, y quieres, León, venir a mí, ven.

René Arturo Flores, OFM

Un comentario en «El hermano Francisco, hombre del Espíritu»

  • el mayo 24, 2021 a las 2:22 pm
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    ?Dogmatismo y la violencia autoritaria que está en la Iglesia?
    La Verdad es solo una, Jesús es la Verdad, esto es una verdad dogmática, que no tiene discusión. También están los dogmas de fe, como su nombre lo indica, son dogmáticos, no admiten opiniones ni ideas. Son verdad y punto. ?A qué se refiere entonces?
    Ya me gustaría a mi que la Iglesia fuera mas autoritaria de lo que es hoy, que el canon lo aplicara realmente, que no hubiera silencio por parte del Vaticano con lo que ha pasado (por ejemplo) en Alemania

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