El Reino de Dios está presente en la diversidad de los pueblos

El pasado 9 de agosto celebramos el día mundial de los pueblos indígenas – La ONU afirma que, “Hay más de 476 millones de indígenas que viven en 90 países de todo el mundo, lo que representa el 6,2% de la población mundial.”[1]

Los pueblos indígenas, siempre han existido en esta Casa común. Estos pueblos tienen una riqueza en su cosmovisión, cultura, lengua, tradiciones, símbolos, espiritualidad, sabiduría, conocimientos y territorios que es patrimonio ancestral de la humanidad.

Los pueblos indígenas a lo largo de la historia han sido víctimas de genocidios, despojos y destrucciones de sus territorios. Retomo el mensaje de Berta Cáceres cuando recibió el premio Goldman, en los EEUU. La cual fue una defensora de los Derechos de los pueblos, y perteneciente al pueblo Lenca, asesinada por defender los ríos y sus territorios; la empresa extractivista “Desarrollos Energéticos S.A. (DESA)”[2], está involucrada en el asesinato de la activista Berta Cáceres. A continuación el mensaje:

“En nuestras cosmovisiones somos seres surgidos de la tierra, el agua y el maíz. De los ríos somos custodios ancestrales, el pueblo Lenca, resguardados además por los espíritus de las niñas que nos enseñan que dar la vida de múltiples formas por la defensa de los ríos es dar la vida para el bien de la humanidad y de este planeta. El COPINH, caminando con otros pueblos por su emancipación, ratifica el compromiso de seguir defendiendo el agua, los ríos y nuestros bienes comunes y de la naturaleza, así como nuestros derechos como pueblos.

¡Despertemos!¡Despertemos Humanidad¡ Ya no hay tiempo.

Nuestras conciencias serán sacudidas por el hecho de solo estar contemplando la autodestrucción basada en la depredación capitalista, racista y patriarcal. El Río Gualcarque nos ha llamado, así como los demás que están seriamente amenazados. Debemos acudir. La Madre Tierra militarizada, cercada, envenenada, donde se violan sistemáticamente los derechos elementales, nos exige actuar. Construyamos entonces sociedades capaces de coexistir de manera justa, digna y por la vida. Juntémonos y sigamos con esperanza defendiendo y cuidando la sangre de la tierra y los espíritus.

Dedico este premio a todas las rebeldías, a mi madre, al Pueblo Lenca, a Río Blanco y a las y los mártires por la defensa de los bienes naturales.[3]

Acercándonos a El Salvador, hay que decir que desde la conquista española, los pueblos indígenas han sido exterminados y despojados de su cultura, religión y patrimonio. En el siglo XIX los criollos que realizaron la independencia de España, se apoderaron de las tierras, convirtiéndose en terratenientes con total poder político. Otro acontecimiento histórico relacionado con los indígenas, es la rebelión de 1932, donde alrededor de 10 mil campesinos-indígenas fueron masacrados por el ejército comandado por el general Maximiliano Martínez. Hasta el 2014 se realizó una reforma constitucional que reconoce la “existencia” de pueblos indígenas en la nación.

Desde nuestra fe y espiritualidad cristiana creemos que el Reino de Dios se hace presente en la humanidad, en la diversidad de los pueblos con sus culturas y espiritualidades, como una semilla que se transforma con la fuerza liberadora del Espíritu, el mismo que estuvo al inicio de la creación (Gn1,1); y que ungió a Jesús (Lc 4,16). Los pueblos indígenas con su sabiduría, conocimiento y espiritualidad pueden enseñarnos como volver a relacionarnos de manera integral con la creación, así como lo hizo Francisco de Asís, siendo hermano de todas las criaturas y ecosistemas.

René Arturo Flores. OFM


[1] https://www.un.org/es/observances/indigenous-day

[2] https://www.france24.com/es/am%C3%A9rica-latina/20210705-berta-caceres-condena-david-castillo

[3] https://copinh.org/2015/04/discurso-de-berta-caceres-en-el-opera-house-san-francisco-california-al-recibir-el-premio-ambiental-goldman-el-20-de-abril-2015/

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *