Por una educación integral

San Luis Rey de Francia – Franciscano Seglar

“Antes de acostarse hacia venir a todos sus hijos alrededor suyo y les recordaba los hechos de los buenos reyes y de los buenos emperadores. Después les decía que tomaran ejemplo de ellos. Les contaba también las acciones de los malos príncipes, quienes, por amor al lujo, sus saqueos y su avaricia, habían perdido sus reinos” (Vida de San Luis, deJean de Jonville).

ENFOQUE HISTÓRICO: SAN LUIS Y LA PREOCUPACIÓN POR UNA EDUCACIÓN INTEGRAL

En el siglo XIII no existía separación entre los distintos saberes y los teólogos eran también matemáticos, físicos y filósofos.

Poco antes de su muerte, San Luis escribió una carta a su hijo mayor Felipe (ver al fin de la ficha) en la que encara la educación desde un punto de vista a la vez humano – se trata de hacer de Felipe un hombre – y político – se trata también de hacer de él un rey.

Formar un hombre para San Luis es formar un cristiano. Enseñar el amor de Dios y de Cristo es, a sus ojos, el primer principio educativo y la educación tiene por fin último permitir a cada a persona cumplir su vocación, conducirla al ideal cristiano. En lo referente al desempeño real éste debe imperiosamente ejercerse con justicia y encaminarse a establecer la paz.

ENFOQUE PASTORAL: EDUCAR ES HACER CRECER AL OTRO

A 800 años de distancia, el modelo educativo es diferente. Sin embargo, hay en la vida de Luis IX una constante que permanece plenamente actual: San Luis es un hombre que siempre quiso elegir la vida, fueran cuales fueran los sufrimientos (la muerte de muchos de sus hijos) y las dificultades encontradas. Debe ser lo mismo para nosotros: a pesar de las fragilidades, los riesgos, las incertidumbres, la vida es buena y el Señor nos hace este llamado: “Elige la vida” (Dt 30, 19; cf. CC.GG. 25).

Nuestra vida es un don de Dios: desde la eternidad estamos llamados por vocación a ser hijos de Dios. Cuando nos situamos en esta perspectiva la educación no puede ser sino una educación integral, apoyándose en valores morales pero también espirituales.

Para acompañar el desarrollo espiritual de los hijos es bueno enamorarse de lo que dice Cristo y seguir sus enseñanzas. Así como Él se tomó el tiempo para caminar con los discípulos de Emaús y adentrarse con ellos en la Palabra, también nosotros hemos de ofrecer a nuestros hijos un camino de iniciación que permita a las palabras y a los gestos de Jesús encontrar eco en sus vidas y que los abra a la plegaria de la Iglesia… sin olvidar nunca que el primer educador es el Espíritu Santo, nosotros sólo somos personas mayores en la fe(CC.GG. G25).

DE SAN LUIS A NUESTROS DÍAS…

Tiempo de compartir: he aquí algunas preguntas para ayudarnos a compartir.

Estar en el mundo

San Luis quiso ofrecer a sus hijos una “educación integral”, a la vez humana y cristiana. Y nosotros, más allá de nuestra vida familiar, en nuestro entorno profesional o en nuestros diversos compromisos, ¿tenemos el deseo de ayudar al otro a crecer humana y espiritualmente? ¿Cómo podemos contribuir a ello?

Transmisión

En su carta-testamento, San Luis define los valores claves que desea trasmitir a sus hijos. ¿Y nosotros qué valores ponemos en primer lugar?

¿Cómo conciliar la libertad de cada hijo que se nos confía con nuestras aspiraciones hacia él?

Estamos a veces tristes al constatar que aquellos que hemos acompañado en su crecimiento no continúan hoy en el camino de la fe. ¿Cómo continuar, no obstante, nuestra misión de “despertador” espiritual?

Vida espiritual

En la educación que damos ¿qué lugar ocupa la plegaria? ¿Los adultos rezamos con los niños?

¿La educación que brindamos pasa más por la palabra que por el ejemplo? ¿Hay coherencia entre los dos?

¿Cómo imitar la pedagogía que Jesús despliega con los peregrinos de Emaús? (el relato se cita más abajo).

Propuesta para continuar este tiempo de intercambio individualmente:

Intenten escribir una carta en la que digan a sus hijos en lo que creen fundamentalmente, lo que creen bueno e indispensable para su desarrollo humano y cristiano, para que, más allá de las dificultades que puedan encontrar en la vida, ésta sea exitosa.

Texto original: Programa de Formación Permanente del CIOFS 2014 – Tema IV: San Luis y la educación

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