La OFS de Argentina en contra de la Explotación Sísmica

Con una carta dirigida a todos los hermanos de la Orden Franciscana Seglar de Argentina desde el Consejo Nacional y el equipo de JPIC expresan su rechazo a la aprobación de la Resolución 436/21 del Ministerio de Ambiente, emitida justo al finalizar el año 2021, mediante la cual se habilita la “Exploración sísmica” en toda la costa Atlántica.

Esta posición ubica a la OFS de Argentina junto a mas de 50 organizaciones, asambleas, especialistas y ciudadanos que expusieron unánimemente en Audiencia pública sus argumentos por la negativa a la explotación offshore en el Mar Argentino.

A su vez, exponen frente a los hermanos de la Orden que dicha resolución contradice las palabras del Presidente del País, Alberto Fernández que en foros internacionales, manifestó el compromiso del gobierno en materia ambiental y la postura marcada por el Congreso Nacional que ratificó por unanimidad el acuerdo de Escazú.

En este punto la carta toma palabras del Papa Francisco en la encíclica Laudato si, sobre el Cuidado de la Casa Común:

«El cuidado de los ecosistemas supone una mirada que vaya más allá de lo inmediato, porque cuando sólo se busca un rédito económico rápido y fácil, a nadie le interesa realmente su preservación. Pero el costo de los daños que se ocasionan por el descuido egoísta es muchísimo más alto que el beneficio económico que se pueda obtener». En el caso de la pérdida o el daño grave de algunas especies, estamos hablando de valores que exceden todo cálculo. Por eso, podemos ser testigos mudos de gravísimas inequidades cuando se pretende obtener importantes beneficios haciendo pagar al resto de la humanidad, presente y futura, los altísimos costos de la degradación ambiental». (Laudato si, 36)

El Consejo Nacional OFS de Argentina y la comisión JPIC finalizan el texto destacando que el cuidado de la casa común es tarea de todos. Nuestro mayor legado, por encima de cualquier bien material, será un planeta habitable, donde el agua, la tierra y el aire no solo no estén contaminados, sino que también sigan siendo fecundos para el desarrollo de toda vida. Como franciscanos y custodios de la casa común, no podemos quedar ajenos al dolor que traerá esta decisión a nuestra hermana madre Tierra, y la destrucción de la fauna y la flora de nuestro bello Mar Argentino.


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