Cuando el cuidado de la casa común queda atrás…

Periodista: Roberto Navia
Foto: Revista Nómadas.

En Bolivia, a 15 km de la comunidad guaraní de Cuarirenda, municipio de Charagua, provincia Cordillera una comunidad menonita ha adquirido 14.400 hectáreas en las que se encuentra parte de los Bañados de Isoso y el Parque nacional y área natural de manejo integrado del Gran Chaco Kaa-Iya

En ella la comunidad formada por más de doscientas familias ha construido sin un estudio de impacto ambiental, un puente de 150 metros de largo que cruza el río Parapetí, considerado por los lugareños como frontera natural de los parques. Así se impedía que “los dientes de la , deforestación muerdan este territorio”. Pero con esta obra no reconocida oficialmente por el gobierno local boliviano se abre una nueva puerta que atenta contra estas áreas naturales.

Otra acción no autorizada es la introducción de maquinaria para desmonte. Las 15 orugas ingresadas a la propiedad, han deforestado hasta el momento 3.000 hectáreas.

Como equipo de Hermano Sol nos sumamos al pedido de ayuda realizado por distintas comunidades – pueblo originarios – de la zona y al llamado de atención que presenta el periodista Roberto Navia en la Revista Nómadas. El cuidado de la Casa común es un deber de todo hombre o mujer que habita el planeta tierra. Sin importar raza, color de la piel, religión o cultura. Dañar hoy, zonas naturales, cuando todos estamos al tanto de las dificultades climáticas generadas entre otras condiciones por el calentamiento global provocado en parte por la desforestación es para todos un pecado ecológico. Más aún cuando esta realidad se concreta por una comunidad menonita.

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