Papa Francisco: “Nadie debe ser excluido”

El próximo 25 de Septiembre de este año 2022 se celebra el 108° día Mundial del Migrante y del Refugiado. En este marco, el Papa Francisco presentó el 9 de mayo, en San Juan de Letrán, un documento titulado: “Construir el futuro con los migrantes y los refugiados». En él, el Pontífice nos insta a mirar con ojos fraternos a quienes llegan con un espíritu de lucha, de sobreponerse a las vicisitudes, con la fuerza de la juventud y las ganas de construir un presente y un futuro mejor inserto en la nueva sociedad que los acoge. Argumenta haciendo todo un trayecto bíblico, siendo la “Nueva Jerusalén” el modelo de sociedad, “el Reino de Dios”.

La guerra entre Ucrania y Rusia recrudece aún más la situación de los migrantes, su necesidad de  insertarse en una sociedad como “trabajadores bien dispuestos, instrumentos para «conocer mejor el mundo y la belleza de su diversidad», portadores de «dinámicas revitalizantes y animadores de celebraciones vibrantes» en el caso de los católicos. Para ello, es necesario «acoger la salvación de Cristo, su Evangelio de amor, para que se eliminen las desigualdades y discriminaciones del mundo presente». «Nadie debe ser excluido”, porque “el proyecto de Dios es inclusivo”.

Agrega: «La presencia de los migrantes y refugiados representa un enorme reto», pero también es «una oportunidad de crecimiento cultural y espiritual para todos». Gracias a ellos «podemos madurar en humanidad y construir juntos un ‘nosotros’ más grande», […]. Esto genera «espacios de confrontación fecunda entre visiones y tradiciones diferentes» y descubrimos «la riqueza que encierran religiones y espiritualidades desconocidas para nosotros».

La llegada de migrantes y refugiados católicos ofrece, de hecho, «energía nueva a la vida eclesial de las comunidades que los acogen», asegura el Papa. Luego, insta a los jóvenes a “cooperar con nuestro Padre celestial en la construcción del futuro, hagámoslo junto con nuestros hermanos y hermanas migrantes y refugiados. ¡Construyámoslo hoy! Porque el futuro empieza hoy, y empieza por cada uno de nosotros».

«No podemos dejar a las próximas generaciones la responsabilidad de decisiones que es necesario tomar ahora, para que el proyecto de Dios sobre el mundo pueda realizarse y venga su Reino de justicia, de fraternidad y de paz».

Para finalizar, comparte una oración: «donde haya exclusión, florezca la fraternidad» y que todos seamos «constructores de tu Reino», junto a «todos los habitantes de las periferias».

Fuentes:

www.cope.es

www.vaticannews.va

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