¡¡¡Llegamos!!! María nos protege con su manto

🌹 ¡¡¡Llegamos!!!🌹

⚜ A través de Hermano sol publicamos la meditación del día de la Consagración a Dios Misericordioso a través de María ⚜ 

¡Felicidades por tu perseverancia en el camino de entrega!
Al final de nuestro viaje de 30 días juntos, te invitamos a que hagas el acto de entrega a Dios Misericordioso a través de María.

Hoy en este día tan especial, celebramos la fiesta de la Virgen del Rosario de San Nicolás, te animamos a que escribas tu propio acto de entrega, en el que puedes expresar ante Dios Misericordioso y María tus deseos personales, que han surgido en ti durante todo el mes.
Puedes hacer el acto de entrega durante la Santa Misa, después de recibir a Jesús en la Sagrada Comunión o en el momento que elijas con una vela encendida en tu propia casa en el lugar de tu oración personal.
Sabemos que el tiempo de preparación para entregarte a Dios Misericordioso a través de María ha sido para ti un tiempo de gracia y de experimentar la misericordia de Dios. Si quieres puedes escribirnos tu testimonio: cómo has vivido este camino y qué gracias has recibido de Dios. Puedes mandar un mensaje privado y lo publicaremos para que otras personas a través de tu testimonio, todos juntos, demos Gloria a Dios.

ENTREGARSE A DIOS MISERICORDIOSO A TRAVÉS DE MARÍA

Reza con el Corazón en unión con María

Oración al Espíritu Santo

Oh Espíritu de Dios que penetras mi ser en su totalidad y me das a conocer Tu vida divina trina y me confías los secretos de Tu esencia divina, y unida a Ti de este modo viviré por la eternidad.

De los Hechos de los Apóstoles

Entonces se volvieron a Jerusalén desde el monte que llaman de los Olivos, que dista de Jerusalén lo que se permite caminar en sábado. Cuando llegaron, subieron a la sala superior donde se alojaban Pedro y Juan y Santiago y Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé y Mateo, Santiago, el de Alfeo, y Simón el Zelote y Judas el de Santiago. Todos ellos perseveraban unánimes en la oración junto con algunas mujeres y María, la Madre de Jesús, y con sus hermanos. Al cumplirse el día de Pentecostés estaban todos juntos en el mismo lugar, de repente se produjo desde el cielo un estruendo como de viento que soplaba fuertemente y llenó toda la casa donde se encontraban sentados. Vieron aparecer unas lenguas como llamaradas que se dividían posándose encima de cada uno de ellos. Se llenaron todos de Espíritu Santo.

Del Diario de Santa Faustina

Oh María, Madre mía, te ruego humildemente, cubre mi alma con tu Manto virginal en este momento tan importante de mi vida para que así me haga más agradable a tu Hijo y pueda glorificar dignamente la misericordia de tu Hijo delante del mundo entero y durante toda la eternidad.

Acto para entregarse a Dios Misericordioso a través de María

Dios, Padre de misericordia, mi Padre celestial, que me creaste por amor y me mantienes constantemente en la existencia. Te adoro por el regalo de la vida que me has dado. Hoy deseo poner esta vida en tus manos, para que me lleves siempre junto a Tu corazón paternal y me sostengas con tu misericordia. Desde hoy deseo entrar en el camino de la confianza en Ti para que se realicen en mí los planes llenos de misericordia que tienes para mi vida. Haz lo que quieras en mí, tal y como hiciste en la vida de María, Tu Hija amada. Moldéame como quieras para que pueda llegar a ser como Ella, bella y totalmente impregnada de Tu misericordia paternal.
Jesús Misericordioso, mi Salvador, que movido por misericordia hacia mí, pecador, viniste a la tierra para salvarme. Por mí te dejaste clavar en la Cruz, por mí moriste y por mí venciste a la muerte. Te doy gracias por la vida nueva que me das. Me entrego a Ti, para que los rayos de la misericordia que fluyen de Tu costado perforado me envuelvan, penetren y me sanen. En ellos deseo hallar el don incalculable de los sacramentos: el Bautismo, la Eucaristía y el Sacramento de la Penitencia. Te prometo que a lo largo de mi vida aprovecharé estas fuentes de misericordia y, con la ayuda de María, Madre Tuya y mía, permaneceré fielmente junto a Ti escuchando Tu Palabra. Quiero mirar Tu vida para parecerte cada vez más a Ti. Deseo ser Tu discípulo y ser como Tú, Jesús, misericordioso.
Espíritu Santo, mi Consolador y Defensor, que estás en mí y junto a mí en cada momento de mi vida. Te adoro porque me guías, me das buenas inspiraciones y me santificas. Espíritu de Amor y Misericordia, que llenas mi corazón de confianza y me fortaleces durante cada lucha espiritual y prueba. Hoy, a través de Tu purísima Esposa María, me entrego a Ti y a Tu guía. ¡Lléname con Tu presencia y Tus dones! Desde hoy pertenezco a María y vivo en ella. Sé que cuando la mires a Ella, vendrás a mí con alegría y vivirás en mi corazón. Deseo vivir siempre en Tu presencia Espíritu Santo.
María, Madre de la Misericordia, Tú me amas y me guías por la vida. Gracias por estar presente. Hoy, consciente de la inmensidad de la misericordia de Dios que he experimentado en mi vida, en presencia de mis santos Patronos, del Ángel de la Guarda, de todos los Ángeles y Santos, de manera consciente hago el acto de entrega a Dios Misericordioso a través de ti, su Hija amada, Madre y Esposa. Hoy pongo de nuevo en tus manos maternales toda mi vida, mi pasado, presente y futuro. Te entrego mi alma y cuerpo, mi mente, voluntad y corazón. Todo lo que tengo, te lo entrego. De ahora en adelante, todo lo que haga en mi vida lo quiero hacer contigo, en ti, a través de ti y para ti. Sé que no te guardarás nada para ti y todo lo entregarás en manos de Dios. Hoy, a través de ti, María, deseo de nuevo entregarme a Él, porque solo Él es mi Camino, Verdad y Vida, mi Amor y Misericordia.

¡Dios, Padre mío! ¡Jesús, mi amigo y esposo! ¡Espíritu Santo, mi consolador y guía! ¡Oh, mis Tres! ¡Mi todo! ¡Mi único Dios Misericordioso! ¡Soy todo tuyo a través de María! Soy tu hijo y tu siervo. Envíame a donde quieras y sírvete de mí en la misión de evangelizar y proclamar la verdad sobre Tu Divina Misericordia. Amén.

Jesús en Ti confío

María me encomiendo a ti

Queridos hermanos:
Por la gracia de Dios hemos transitado estos 30 días de preparación para abandonarnos, en el Inmaculado Corazón de nuestra Madre la Virgen María. 🌹

Fraternalmente los invitamos a Consagrarse, participando de la Santa Misa en la parroquia más cercana a su domicilio.

Los que puedan y deseen lleven una flor blanca, para ser depositada a los pies de la Virgen como símbolo de nuestra entrega.

La Consagración se efectúa cuando el fiel lee la oración que compartiremos después de haber recibido la Comunión Sacramental.

 Les recordamos:

✅ Confesarse antes de la misa.

✅ Llevar la Oración de Consagración impresa, escrita o en sus celulares para ser leída en la misa luego de haber recibido la Santa Comunión.

¡¡Muy feliz Consagración!!

 Para quienes se encuentran enfermos, adultos mayores o grupo de riesgo, los invitamos a unirse a esta hermosa celebración a través de las redes sociales de Padre Luis:

YouTube: 👉 Luis Alberto Brandan.
Facebook: 👉 Apóstoles de la Divina Misericordia Tucumán

Acto para entregarse a Dios Misericordioso a través de María

Dios, Padre de misericordia, mi Padre celestial, que me creaste por amor y me mantienes constantemente en la existencia. Te adoro por el regalo de la vida que me has dado. Hoy deseo poner esta vida en tus manos, para que me lleves siempre junto a Tu corazón paternal y me sostengas con tu misericordia. Desde hoy deseo entrar en el camino de la confianza en Ti para que se realicen en mí los planes llenos de misericordia que tienes para mi vida. Haz lo que quieras en mí, tal y como hiciste en la vida de María, Tu Hija amada. Moldéame como quieras para que pueda llegar a ser como Ella, bella y totalmente impregnada de Tu misericordia paternal.
Jesús Misericordioso, mi Salvador, que movido por misericordia hacia mí, pecador, viniste a la tierra para salvarme. Por mí te dejaste clavar en la Cruz, por mí moriste y por mí venciste a la muerte. Te doy gracias por la vida nueva que me das. Me entrego a Ti, para que los rayos de la misericordia que fluyen de Tu costado perforado me envuelvan, penetren y me sanen. En ellos deseo hallar el don incalculable de los sacramentos: el Bautismo, la Eucaristía y el Sacramento de la Penitencia. Te prometo que a lo largo de mi vida aprovecharé estas fuentes de misericordia y, con la ayuda de María, Madre Tuya y mía, permaneceré fielmente junto a Ti escuchando Tu Palabra. Quiero mirar Tu vida para parecerte cada vez más a Ti. Deseo ser Tu discípulo y ser como Tú, Jesús, misericordioso.
Espíritu Santo, mi Consolador y Defensor, que estás en mí y junto a mí en cada momento de mi vida. Te adoro porque me guías, me das buenas inspiraciones y me santificas. Espíritu de Amor y Misericordia, que llenas mi corazón de confianza y me fortaleces durante cada lucha espiritual y prueba. Hoy, a través de Tu purísima Esposa María, me entrego a Ti y a Tu guía. ¡Lléname con Tu presencia y Tus dones! Desde hoy pertenezco a María y vivo en ella. Sé que cuando la mires a Ella, vendrás a mí con alegría y vivirás en mi corazón. Deseo vivir siempre en Tu presencia Espíritu Santo.
María, Madre de la Misericordia, Tú me amas y me guías por la vida. Gracias por estar presente. Hoy, consciente de la inmensidad de la misericordia de Dios que he experimentado en mi vida, en presencia de mis santos Patronos, del Ángel de la Guarda, de todos los Ángeles y Santos, de manera consciente hago el acto de entrega a Dios Misericordioso a través de ti, su Hija amada, Madre y Esposa. Hoy pongo de nuevo en tus manos maternales toda mi vida, mi pasado, presente y futuro. Te entrego mi alma y cuerpo, mi mente, voluntad y corazón. Todo lo que tengo, te lo entrego. De ahora en adelante, todo lo que haga en mi vida lo quiero hacer contigo, en ti, a través de ti y para ti. Sé que no te guardarás nada para ti y todo lo entregarás en manos de Dios. Hoy, a través de ti, María, deseo de nuevo entregarme a Él, porque solo Él es mi Camino, Verdad y Vida, mi Amor y Misericordia.

¡Dios, Padre mío! ¡Jesús, mi amigo y esposo! ¡Espíritu Santo, mi consolador y guía! ¡Oh, mis Tres! ¡Mi todo! ¡Mi único Dios Misericordioso! ¡Soy todo tuyo a través de María! Soy tu hijo y tu siervo. Envíame a donde quieras y sírvete de mí en la misión de evangelizar y proclamar la verdad sobre Tu Divina Misericordia. Amén.

⚜️ Apóstoles Divina Misericordia Tucumán – Argentina ⚜️

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